
Garrapatas
14 de agosto de 2026Vendimia sin invitados sorpresa
Septiembre ya está aquí y con él llega la vendimia. Las uvas están listas, el olor a mosto lo inunda todo y el trabajo se multiplica por mil. Pero cuidado: ese aroma especial que emociona y traslada los 5 sentidos a ciertos recuerdos, para las plagas es el equivalente a un cartel luminoso de «buffet libre 24 horas«.
En plena cosecha, lo último que necesitas es que algún tipo de plaga arruine tu producción o te penalice en una auditoría de calidad. Un avistamiento a destiempo o una mala gestión documental en este mes crítico puede costarte una no conformidad grave en normativas exigentes como IFS Food, BRCGS o FSSC 22000.
Por ello, os traemos una pequeña guía para mantener a raya a tres de los principales “villanos” de la bodega durante este mes,
La mosca de la fruta
(Drosophila melanogaster)
Básicamente… ¡el enemigo número 1! Y uno de los mayores riesgos sanitarios para la uva. Hay estándares que clasifican la presencia de insectos voladores en zonas de producción como un fallo directo en la gestión de la higiene.
Pero cuidado, no viene sola. En 2008, más o menos, se detectó por primera vez en España una especie originaria del este de Asia, Drosophila suzukii o mosca de alas manchadas, es decir, una especie invasora mucho más peligrosa. Y esto es debido a que la hembra posee un ovipositor dentado que le permite perforar la piel de las uvas sanas y maduras para poner sus huevos, al contrario que la D. melanogaster, que ataca aquellas bayas que tienen heridas previas que pueden haber causado otras especies como pájaros, polillas e, incluso, algún temporal de lluvia y granizo.
¿Qué las atrae?
Como decíamos previamente, ese aroma especial que combina azúcares, humedad y fermentación es todo un paraíso para ellas. El problema no es que sean molestas, que también, es que son vectores, de forma mecánica (al posarse y alimentarse), de bacterias acéticas y levaduras que pueden picar el vino y, por tanto, arruinar el trabajo de todo un año.
PUNTOS CRÍTICOS y vigilados en cualquier auditoría de Seguridad Alimentaria: tolvas de recepción, zonas de despalillado y prensas.
Y, como en otros casos, es importante la colaboración entre el cliente y la empresa contratada para el control de plagas:
- Por parte del cliente: la limpieza quirúrgica debe ser el primer mandamiento. No se deben dejar restos de hollejos ni mosto acumulados de un turno a otro. Toca aliarse con el agua a presión. Esto es vital para cumplir con el Plan de Limpieza y Desinfección (L+D) que exige la norma IFS Food.
- Por parte de Biblion: Damos un soporte integral. Por un lado, asumimos las tareas críticas de L+D (Limpieza y Desinfección) en vuestras instalaciones. Por otro, nos aseguramos de tener previamente colocadas trampas de trampeo masivo específicas con atrayente alimentario en el perímetro exterior. De este modo, frenaremos su entrada antes de que lleguen al “punto caliente”, el mosto. Además, esto evita la saturación de los insectocutores interiores, facilitando el correcto análisis de tendencias que nos van a pedir los auditores.
Avispas y abejas
Otras especies que se verán atraídas por ese aroma dulzón a uva madura son las avispas y abejas, convirtiéndose, no solo en un problema económico (daños en la fruta), sino en un peligro laboral para los operarios que manejan las cajas y la mesa de selección manual.
¡No debe ser de buen recibo andar picoteado por sus aguijones!
Hasta ahora, las avispas comunes, conocidas comúnmente como papeleras, perforaban las uvas sanas y maduras para alimentarse del mosto dulce. Pero según que zonas, ya llevamos unos años con otra avispa mucho más grande y con mandíbulas más fuertes: la avispa asiática, Vespa Velutina.
Esas perforaciones en constante liberación de azúcares, atraerán a otros insectos, provocando la entrada de hongos y bacterias.
Esta es la oportunidad ideal para las abejas. Al carecer de mandíbulas, su aparato bucal chupador, se aprovecharán de esos “rotos” para acudir masivamente. Y con ello, el aumento de la probabilidad, por parte de los vendimiadores, de probar su aguijón.
¡La seguridad del producto empieza por el control de proveedores y la correcta recepción de la materia prima!
- Por parte del cliente: Es indispensable evitar que los remolques pasen muchas horas al sol esperando a ser descargados. Y en caso de tener instaladas cortinas de aire en los accesos a la nave de la bodega, es interesante mantenerlas activas. De ese modo, evitaremos su vuelo al interior. Las barreras físicas automatizadas son las favoritas de las inspecciones de calidad para demostrar un control proactivo.
- Por parte de Biblion: Nos preparamos con antelación y en primavera colocamos las trampas para capturar a las reinas de avispas fundadoras. De ese modo evitaremos la creación de nidos y que las poblaciones colapsen el viñedo en septiembre. Pudiendo contar así con un trampeo masivo perimetral SOLO PARA AVISPAS (el atrayente es selectivo) unas semanas antes de la cosecha.
Aun así, un par de semanas antes de la vendimia es interesante que las cuadrillas vayan revisando el viñedo para localizar avisperos en cepas, postes e incluso en el suelo. Durante el atardecer o antes del amanecer, aprovechando que están inactivas dentro del nido, podrán ser retirados o destruidos.
Roedores: en busca del grano… ¡y el cableado!
Septiembre viene de la mano del otoño que, junto al movimiento en el campo, hará que ratas y ratones busquen refugio y alimento fácil.
En bodega no solo se contempla el riesgo sanitario, también hay que tener en cuenta los estragos que pueden causar royendo material de embalaje o cables eléctricos. Su necesidad biológica de roer constantemente puede provocar la rotura de cajas plásticas de recolección, mangueras, sacos de aditivos enológicos, juntas de goma y, lo peor de todo, cables eléctricos de las despalilladoras, prensas o sistemas de refrigeración, provocando costosas paradas en plena campaña.
Para las normativas de calidad, una sola muestra de roedura en un almacén de corchos o embalajes te tumba cualquier estándar de Food Defense y gestión de alérgenos/contaminantes.
- Por parte del cliente (medidas estructurales): En primer lugar, y bajo inspección de Biblion, se contemplarán las medidas físicas y estructurales que el cliente deberá tener en cuenta como grietas, oquedades o bajorrelieves de las puertas. El mantenimiento de las instalaciones para evitar el acceso de plagas es imprescindible. Un burlete en mal estado, o la ausencia de estos, puede dar acceso a un ratón. No es por exagerar, pero si somos capaces de meter bajo la puerta un bolígrafo, tened en cuenta, que un ratón pasará. Lo adecuado es usar burletes fuertes, existen en el mercado, burletes fabricados en material termoplástico resistente y reforzado con alambres de acero inoxidable de 1 mm, lo que hace prácticamente imposible que los roedores puedan roerlos o atravesarlos.
- Por parte de Biblion: Mantendremos la vigilancia y monitorización de las estaciones portacebos con trampas de resorte y trampas de captura en vivo en el perímetro y puntos de acceso. Reforzando la revisión en estas fechas. Todo ello perfectamente numerado, mapeado en el plano de la bodega y registrado digitalmente para que vuestro auditor de calidad lo revise sin problema.
Su presencia es crítica. Si las cajas llenas se dejan almacenadas en el exterior o en el muelle de la bodega sin protección alguna, los roedores pueden orinar o defecar sobre estas, lo que genera un gravísimo problema de higiene alimentaria y riesgos de transmisión de enfermedades como, por ejemplo, la leptospirosis.
En Biblion no descartamos el fomento del control biológico. Instalar cajas nido para lechuzas o cernícalos en el viñedo es una buena estrategia a largo plazo por parte del cliente, ya que una sola familia de lechuzas puede consumir miles de roedores al año. Una medida de sostenibilidad que además suma puntos en los módulos ambientales de las certificaciones.
Limpieza y orden: el mantra de la vendimia
Son fechas de mucho trabajo y cansancio en la vendimia, pero no cabe relajarse, la limpieza debe ser diaria. Un solo día de descuido es abrirle la puerta de par en par a una infestación. Establecer turnos estrictos de limpieza al acabar cada jornada es imprescindible. El mosto seco se queda adherido y es un atrayente de primera clase.
Recuerda: «lo que no está registrado, no existe». Documenta cada limpieza profunda y cada acción correctora.
En Biblion Ibérica tenemos los planes de contingencia específicos para el sector enológico listos para actuar y con toda la documentación alineada con IFS, BRCGS y FSSC 22000.
¡Buena vendimia!
Y recuerda recurrir a profesionales expertos en el CONTROL DE PLAGAS, como BIBLION IBÉRICA.
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