
EXPOCIDA 2026
4 de marzo de 2026Lo primero que haremos es identificar y diferenciar entre las distintas especies de cucarachas, que, por lo general, podríamos encontrarnos en nuestros hogares, en establecimientos de restauración, hostelería, industria alimentaria… incluso, en terrazas exteriores, ahora que llega el buen tiempo y gustamos de tomar algún que otro refresco, aprovechando las noches estivales.
Identificación de especies

Empezaremos por la derecha en la foto superior, y, por tanto, seguiremos ese orden.
Cucaracha de banda marrón
Todavía no es muy conocida, pero podemos hablar de ella como una plaga urbana emergente y en expansión. A la fecha, se podría decir que se ha consolidado en varias zonas, principalmente en entornos urbanos de Cataluña y Madrid. Su nombre es Supella longipalpa, pero la iremos conociendo como cucaracha de banda marrón o de los muebles.
Como su nombre común indica, suelen esconderse en techos, zonas altas de las paredes, detrás de cuadros y dentro de muebles ¡Cuidado al abrir el armario o los cajones! Es más, suelen localizarse, precisamente, en el salón o en el dormitorio.
Si ves un bicho parecido, de 13-15 mm, con bandas claras en las alas y de hábitos nocturnos ¡probablemente sea ella!
Para evitarlas, es fundamental, adoptar medidas de higiene rigurosas y control del entorno.
Cucaracha negra

Hace años, era mucho más común encontrar la cucaracha negra u oriental, Blatta orientalis, cada vez más difícil de observar, puesto que la roja la ha ido desplazando. Al contrario que la mencionada, estas no tienen capacidad de vuelo. Su tamaño varía entre 2 y 3,5 cm. Su preferencia son los lugares oscuros, frescos y con alta humedad como sótanos, pero, sobre todo, la encontraremos en el alcantarillado, desagües o zonas muy próximas a cañerías.
Prevención: Reparar fugas de agua, sellar grietas y mantener la limpieza.
Cucaracha alemana
En ocasiones, algún cliente nos llama y nos dice que ha visto “crías de cucarachas”

¡Error! Por ello la fotografía escogida, donde podemos ver un “pececillo de plata” (cuadrado rojo) que comparar en tamaño con una adulta de cucaracha alemana, rubia o del café, como suele conocerse a la Blattella germanica. Y dentro del cuadrado amarillo, una cría o ninfa de la misma.
Se podría decir que es una de las plagas urbanas más extendidas y difíciles de controlar en el mundo.
Su tamaño es de unos 13-16 mm, de color marrón amarillento claro, y ya, quién guste de observarlas con mayor entretenimiento, con dos bandas marrones paralelas en el pronoto (placa dorsal detrás de la cabeza).
Por el contrario, a las anteriormente vistas, su zona de “confort” son los ambientes interiores, refugiándose en zonas con calor, humedad y acceso fácil a materia orgánica que les sirve de alimento. Es por ello, que las encontraremos en cocinas, almacenes, motores de electrodomésticos, grietas y oquedades, marcos de puertas, baños, etc. Aunque tienen alas visibles, no suelen volar, prefieren trepar.
¿Por qué es importante recurrir a expertos en caso de actividad?
Son un riesgo para la salud, puesto que son vectores de enfermedades, pudiendo transmitir patógenos como la Salmonella, estafilococos o causar problemas de asma y alergias, debido a sus restos y excrementos. En este caso, entraremos a profundizar algo más, para entender por qué resulta ser una plaga persistente.
¡Calculemos!

Una sola hembra fértil puede producir de 4 a 8 ootecas (cápsulas que contienen 30-40 huevos) a lo largo de su vida (150-200 días). Esas ootecas, eclosionan a los 28 días. Las ninfas pasan a adultas entre los 50-60 días. Dado que el ciclo es rápido, al cabo del año pueden completarse hasta 3-4 generaciones.
Otro problema: ¡Su resistencia! Han desarrollado una notable resistencia a muchos insecticidas comunes y son capaces de sobrevivir con mínimas cantidades de alimento. De ahí que contactéis con profesionales.
Recomendación para prevenir su presencia
Mantener el orden en cocina y almacenes, extremar la higiene, eliminando restos de comida y grasa (electrodomésticos, campana extractora, etc.) y sellado de grietas, oquedades o hendiduras que puedan servir de refugio o donde puedan anidar. Y, por último, la más conocida, sobre todo, en esas noches de verano, como se decía al principio del artículo, cuando estás en la terracita tomando un refresco y “pasa algo de tamaño considerable” ¡volando! (estas sí vuelan) o corriendo entre las mesas.
Cucaracha roja o americana
La cucaracha roja o americana, Periplaneta americana, de unos 30-53 mm, de color marrón rojizo y brillante. Y como se puede ver en la imagen, con una banda amarillenta en el borde del pronoto.

Si las localizas en casa o en tu trabajo, dada su extrema resistencia y su sistema inmunitario, mejor llamar a un profesional.
Se alimenta de cualquier materia orgánica: restos de comida, papel, cadáveres de otros insectos, restos de pelos o uñas, jabones… incluso ¡de otras cucarachas! Son propicias a infestar alcantarillas, sótanos y cocinas, y, por tanto, capaces de contaminar alimentos y superficies al transportar suciedad de lugares insalubres. Buscan zonas con alta humedad y calor.
¿Hacemos cálculos de nuevo?

Su ooteca puede contener entre 14-16 huevos. Las ninfas emergen tras unos 50-55 días. Viven entre 12 y 20 meses y las hembras pueden producir, a lo largo de su vida, unas 90 ootecas.
Nuestra recomendación: Sellar grietas, tener controlados los desagües, fosas, etc. y eliminar fuentes de agua y restos de comida.
Para ir terminando… hay leyendas urbanas que dicen que pueden sobrevivir a una explosión nuclear ¿Es cierto? La respuesta, por suerte, es NO.
PERO… CURIOSIDADES:
- No necesitan su cerebro para moverse, es su sistema nervioso, a través de ganglios, quien toma las decisiones de movimiento.
- Puede sobrevivir sin cabeza hasta 2 semanas, muriendo por inanición y deshidratación.
- Se comunican mediante feromonas, a más número de cucarachas, mayor será la señal.
- Desarrollan resistencias genéticas y heredables frente a insecticidas.
- Aprenden y memorizan los recorridos exactos que les proporciona agua, comida y refugio.
Su existencia se remonta a 320 millones de años, han sobrevivido 5 extinciones masivas, y sin cambiar ni modificar su morfología.





